El
éxito no se produce por casualidad. La diferencia entre las personas que
ofrecen resultados positivos y las que no, no es un golpe de suerte afortunado.
Existen unos patrones de acción coherentes y lógicos, unos caminos determinados
hacia la excelencia, y están al alcance de todos. Sencillamente, hay que
aprender a poner en marcha y utilizar nuestra mente y nuestro cuerpo de la
forma más poderosa y provechosa.
Estos
son los siete mecanismos activadores básicos que pueden garantizar el éxito:
- LA PASIÓN: La pasión es la consecuencia de descubrir una razón que consume, casi obsesiona, y mueve la voluntad dando energía, impulsando a obrar, a progresar y a destacar. Es la locomotora que tira del tren del éxito poniendo en juego las más hondas capacidades. Es la pasión lo que hace que un jugador siga lanzándose todavía en plancha, cuando llega a la segunda base, como si fuese un recién seleccionado en su primer partido de primera división de béisbol. Es la pasión lo que impulsa a los investigadores en informática que invierten años en crear una innovación capaz de llevar a hombres y mujeres al espacio y hacerles regresar sanos y salvos. Por pasión, uno madruga y trabaja hasta altas horas de la noche. Pasión es lo que quiere hallar la gente en sus relaciones; la pasión da vigor a la existencia y le confiere savia y sentido. La pasión nos mueve a ser y hacer algo grande.